Director general de Patek Philippe desde 1977, Phillipp fue la tercera generación de la familia Stern en llevar las riendas de la prestigiosa manufactura ginebrina desde su adquisición en 1932. Al igual que ocurrió con su abuelo Charles y su tío Jean, la época en la que le tocó asumir los mandos de Patek Philippe fue convulsa, en plena crisis del cuarzo y con una industria relojera suiza con las infraestructuras anticuadas y obligada a prescindir de gran parte de su personal. A pesar de la mala situación, Philippe Stern apostó por el mantenimiento de los movimientos mecánicos y la conservación de los oficios tradicionales como la mejor solución para devolver a la Alta Relojería suiza el prestigio del pasado. La visión de Philippe Stern también quedó patente en la decisión de levantar la nueva manufactura de Patek Philippe en Plan-les-Ouates, un polígono industrial a las afueras de Ginebra, por entonces sin presencia alguna de actividad relojera. Las obras comenzaron en 1993, mismo año en el que fue nombrado presidente en sustitución de su padre, Henri Stern. Philippe cedió la dirección y presidencia de la compañía a su hijo Thierry en 2009, pasando a ser presidente honorario de la compañía.

Philippe Stern.