
PASIÓN POR LOS MITOS. Cartier continúa su recuperación de grandes creaciones de su historia en un momento en el que los coleccionistas más jóvenes están descubriendo el pasado de la marca. Este año es el turno del ROADSTER, reloj deportivo lanzado en 2001 e inspirado originalmente en los coches descapotables de la década de 1950. Su poderosa imagen viene definida por el resalte del cristal de zafiro que se prolonga hasta la corona.